El calor de la tierra, un recurso energético

La energía geotérmica, es una de las energías renovables más eficientes y respetuosas con el medio ambiente y se obtiene mediante el aprovechamiento del calor del interior de la tierra. Las altas temperaturas emitidas por el núcleo y almacenadas por la corteza terrestre, sirven para producir tanto calor como electricidad.

Esta energía se aprovecha en localizaciones con condiciones físicas concretas, incluso en las ubicaciones más favorables se manifiestan de forma natural mediante fuentes termales o volcanes.

¿Cómo funciona la energía geotérmica?

Desde el centro hasta el exterior, la tierra está formada por diferentes capas rocosas. La energía calorífica de estas, se transmite desde las capas más internas a las más externas. A continuación, vemos los pasos para obtener este recurso:

Perforación: Lo principal es localizar y perforar la zona adecuada, siendo necesario contar con estudios geológicos y mineros. La finalidad es acceder a las fuentes de agua caliente del subsuelo.

Extracción: Después de perforar se introducen sondas geotérmicas en forma de tuberías selladas y rellenas de agua o liquido anticongelante. Sirven para intercambiar el calor ya que, una vez introducidas en la profundidad, ascienden de nuevo a altas temperaturas a la superficie.

Producción:  Para que la energía calorífica se transforme en electricidad es necesario que en el exterior haya una planta geotérmica que recoja el vapor y lo transforme en energía mecánica mediante una turbina. La energía geotérmica puede suministrarse de forma directa a las viviendas, conectando de primera mano el calor con la red de distrito, calentando así, de forma directa los edificios. En verano puede ofrecer aire frío, gracias a un convertidor que genera el efecto contrario.

 

Tipos de energía geotérmica

Dependiendo de la profundidad de perforación, la energía geotérmica se clasifica en tres tipos:

Energía geotérmica superficial. Está a escasos metros de la corteza terrestre, con una perforación de 150 0 200 metros. Se consigue alcanzar unas temperaturas del agua en los ciclos termodinámicos de entre 50 y 70 grados. Su uso más común es el aprovechamiento térmico en procesos industriales y agrícolas, en sistemas de calefacción y refrigeración urbanos o en balnearios.

Energía geotérmica profunda. El nivel de perforación comprende entre 1 y 4 km de profundidad y se consiguen unas temperaturas entre los 70 y los 150 grados. Esta energía renovable se usa principalmente en sectores industriales, residenciales o de servicios. De forma secundaria también se emplea en la generación de energía eléctrica.

Energía geotérmica de grandes profundidades. Se profundiza en la perforación hasta los 4 o 6 km y se consiguen temperaturas entre los 150 y 400 grados. Se aprovecha para la directa transformación del vapor de agua en energía eléctrica, necesitando de unas infraestructuras más complejas, siendo similares las técnicas que usan a las empleadas en la extracción de petróleo.

Este regalo del planeta, es una fuente de energía limpia que puede tener un papel muy importante en la transición energética, pudiendo sustituir al gas natural, siendo este un combustible mucho más contaminante ya que proviene de recursos fósiles.

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